Los Koguis vuelven al mar

Hace cinco siglos, antes de que los españoles hicieran del Caribe su ruta a las Indias, gran parte de los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta vivían a orillas del océano, emprendían largas travesías en busca de pescado y recolectaban caracuchas, similares al caracol, que consumían trituradas y mezcladas con hojas de coca para pensar y comunicarse mejor.

“El mar era la madre”, dice el mito de creación de los koguis. Sin embargo, según cuenta Alessandro Martínez, del grupo de arqueología del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, con la llegada de los “bárbaros” muchos indígenas fueron sometidos y esclavizados hasta desaparecer, y los que sobrevivieron buscaron refugio en la montaña litoral más alta del mundo, la Sierra Nevada de Santa Marta, donde el clima y las pendientes detuvieron a los españoles en su empresa conquistadora.

Allá han vivido por décadas koguis, arhuacos, wiwas y kankuamos, cuatro pueblos que cambiaron la pesca por la agricultura y terminaron adaptándose a una vida lejos del mar. Sin embargo, con las olas dejaron buena parte de sus sitios sagrados, “donde los mamos (sus máximas autoridades) se concentran, traen las ideas, la fuerza para gobernar, cuidan el equilibrio entre hombre y naturaleza e impiden tanta catástrofe”, según comenta José de los Santos Sauna, cabildo gobernador de los koguis.

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Cuecueyos – Centros energéticos humanos en la cultura Mesoamericana

En de la práctica de Kinam se dedica un esfuerzo especial a la activación de los Cuecueyos o centros energéticos, conocidos en otras partes del mundo como Chakras. Tales “órganos de luz” fueron reflejados con frecuencia en el arte mesoamericano, con la apariencia de soles que descienden. Gracias a los códices Borgia, Laúd y Fejervary, en la actualidad podemos conocer los nombres que les daban.

Las creencias del México antiguo sostenían que nuestra estructura básica no es de naturaleza física, sino energética. Somos campos magnéticos por donde se mueven las corrientes de Tleyotl o energía vital, responsables de mantener con vida a los órganos. Cada una de esas corrientes tiene un centro motor al que los nahuas llamaban Kuekueyotl, espiral luminosa, de la raíz Kue,curva, vórtice, movimiento, brillo. Otro nombre que le daban era Tsitsimitl, flechas esplendentes.

Los centros energéticos fueron descritos del siguiente modo por los informantes mexihkas: “Con nuestros cuecueyos iluminamos al mundo. En el sitio donde están nuestras luminarias, allí tenemos luz” (Códice Matritense). El término “luz”, en este caso, significa “sentido”, ya que la función de estos centros consiste en “filtrar” las impresiones que recibimos del exterior, a fin de producir panoramas perceptuales completos de índole sexual, emocional, mental, etcétera.


Nombres, ubicación y funciones de los centros energéticos
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Parte Intuitivo. Habla el silencio

Originalmente publicado en Tu asesor intuitivo:

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Lo que clásicamente hemos llamado “magia”, en esencia se trata de sensibilidad. Cuanto mayor es la percepción atenta que integramos en esta experiencia física, más “mágica se torna la vida, más conectada se vuelve la experiencia”, y el famoso “sentido de la vida” se va desvelando delante de nuestros ojos. No se trata de buscarlo, se trata de dejar que venga a nuestro encuentro. Es una cuestión de crear las condiciones precisas para que se desvele. Si hay que hacer algo…es ESTAR ATENTOS A TODO LO QUE SE SIENTE DENTRO.

“El sentido surge cuando nos abrimos simplemente a sentir, no a interpretar lo que sentimos.”

Las acciones externas sirven de poco cuando no tomamos el tiempo preciso para realizar previamente acciones internas. De hecho, las acciones internas son las más importantes. Conectar con el centro, tomar tres respiraciones profundas, abrir espacios interiores, “parar”, simplemente parar donde están nuestro pies y…

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Apunte sobre fertilidad consciente y Responsabilidad reproductiva Masculina

Publicado como una nota en Facebook por Shihâb Alen

Dos amigas querían hacer un conversatorio sobre las responsabilidades masculinas en la anticoncepción o algo así. Luego de su primera reunión para organizar el asunto decidieron que preferían dedicar su tiempo y fuerza a otros asuntos, y que si a algunos hombres les interesaba conversar sobre el tema, de seguro que podrían hacerlo.

Me quedé con las ganas de ver quien asistiría a tal encuentro y de decir lo que pensaba al respecto, pero también prefiero dedicar mi tiempo y fuerza a otros asuntos. Sin embargo escribo este apunte.

Quiero comunicar que un hombre puede decidir si inseminar o no inseminar a una mujer sin necesidad de recurrir a ninguna sexotecnología, sino que simplemente estando presente en su relación con el mundo, con su amante.

Quiero comunicar que un hombre puede ser capaz de sentir si su amante quiere preñarse, más allá y más acá del lenguaje; y, respetando eso, tomar una decisión y actuar en consecuencia.

Quiero comunicarlo porque hace varios años que muchas mujeres, cercanas y no tanto, me piden ayuda para abortar, mis conocimientos sobre plantas, contactos en el mercado negro o gris, o algo. Y aunque siento que el aborto no necesariamente es traumático o doloroso, o que lo sea más que otras situaciones que experimentamos en nuestro mundo habitualmente… abortarás con placer se titulaba un vídeo porno en el que participé… sí que puede ser muy doloroso y siento que es mejor evitarlo, para ellas y para mí. Así como también siento que resulta mejor evitar píldoras del día después, cocktails hormonales de emergencia y preparados herbales; porque usar plantas bajo la misma lógica mecanicista con que se usan los productos de la industria farmacéutica, bajo la misma presión, nos aleja de nuestra consciencia y su autonomía. Quiero apuntar mis flechas de cupido a nuestra relación directa con el mundo, nuestro cuerpo, nuestros amantes, nuestro amor, piel con piel, saliva con saliva, cristalina como el agua de las vertientes antes de que Bayer les descargara sus desechos, antes que nos instalaran barreras y represas.

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