Puñuq: Sistema de Ensoñación Inca

La mayoría de nosotros consideramos el mundo cotidiano como algo bastante concreto y predecible. En cambio, los sueños se consideran como fantasías, espejismos intercambiables que pueden disolverse en una niebla. Pero, ¿Acaso no está el mundo de la vigilia lleno de imágenes impredecibles, extrañas y surrealistas, incluyendo sorprendentes obras de arte que parecen hechas con el material de los sueños?

El Jardin de las Delicias Terrenales. El Bosco

El Jardín de las Delicias Terrenales. El Bosco.

¿Y acaso los sueños no contienen las verdades más profundas sobre nuestros pensamientos subconscientes? Si pudiéramos captar el significado de nuestros sueños, entenderíamos nuestra relación con las otras personas y el mundo que nos rodea con mucha mayor precisión y profundidad.

En realidad, el estado del sueño y el de vigilia son sólo dos estados del continuo de conciencia que experimentamos todos los días. Durante la mayoría de los sueños, creemos estar despiertos, y a veces, estando despiertos, nos preguntamos si en realidad no estamos soñando. Es razonable, por ello, que si tenemos que despertar en nuestros sueños, para convertirlos en lúcidos, tengamos que aprender a diferenciar de una manera segura y potente entre el estado de sueño y el de vigilia.

Ese estado o comprensión nos permite obtener “sueños lúcidos”, los cuales se caracterizan porque el soñador es consciente de estar soñando. Se puede dar espontáneamente o ser inducido mediante prácticas y ejercicios.

Según los estudios realizados, la mayoría de los sueños lúcidos sucede en la etapa de sueño paradójico y mediante un proceso fortuito o desencadenado con el aprendizaje. La consciencia de soñar le da al soñador la posibilidad de controlar deliberadamente no sólo sus acciones, sino también el contenido y desarrollo de los sueños.

La capacidad de reconocer y controlar los estados oníricos se menciona en textos budistas y por tradiciones ancestrales. Mientras que en Occidente recién se empezó a estudiar el fenómeno bajo condiciones de laboratorio a finales de los años 70s.

El ‘puñuq‘ y los sueños lúcidos

El enfoque del Puñuq o “Sistemas de Ensoñación Inca”, sostiene que los sueños se pueden manifestar como una realidad a nivel físico si uno sabe cómo trabajarlos.

Partiendo del concepto de sueños lúcidos, el puñuq nos enseña a trabajar la creatividad, para así precipitar nuestros sueños conscientes en el plano físico de la materia. Lo que realmente sucede es que en sueños uno entra en contacto con los Seres de poder o Chashkakuna. Esta es una parte que poco se conoce, pues se ha mantenido en secreto, constituyendo un conocimiento cuyo acceso fue tradicionalmente reservado a chamanes y maestros ancestrales de alto nivel.

En dicha enseñanza uno entra en contacto con Chashkas que son más poderosos que los seres humanos y son la contraparte de ciertas manifestaciones físicas como los lufares de poder (Huacas), los espíritus de las montañas (Apus), los guardianes de los lagos (Qochas), así como muchos otros, contactos que se llevan a cabo en los planos sutiles de la consciencia. Tal contacto es posible de una forma consciente en ciertas etapas del sueño.

En este arte del ‘ensoñar’ (Puñuq), uno también entra en dimensiones donde contacta con los antepasados o ayakuna, mejorando su vida y trabajando en conjunto con ello. Allí es de gran ayuda y de forma casi  imprescindible el trabajo con elChashka o Nagual.

Es la parte de lo que se llama el Sonqoymantapacha o “estado de inspiración”, en el que somos propulsados desde el plano onírico de los sueños por energías conectadas ancestralmente con cada uno de nosotros.

Una parte que trata el Puñuq  y que es poco conocida por la espiritualidad moderna es el arte de recomponer sueños. Ellos e da, por ejemplo, cuando tenemos sueños pesados. Dichos sueños impresionan a nuestro ajayu o niño interior induciéndolo a actuar y reaccionar de ciertas formas.

Pongamos el ejemplo de un sueño en donde uno se ve morir. Eso impresiona fuertemente a nuestro niño interior, pudiéndolo llevar a experimentar estados de salud no positivos. En la antigüedad los chamanes, como parte de su enseñanza, aprendieron a cambiar este tipo de sueño para no precipitar sucesos funestos o poco favorables en la vida cotidiana. Eso es lo que se llama el puñuyriqoq o el cambiar tus destinos en vida,

Finalmente podemos añadir algo de lo que poco se sabe y es la capacidad personal de interpretar sueños. Los chamanes al poder interpretarlos crearon sus propias técnicas de cambiar los sueños utilizando, diferentes  técnicas dependiendo de si fuera el día o la noche.

Alcanzado dicho nivel, uno puede incluso llegar a modificar las líneas del tiempo y con ello alterar su propio destino. Por ello los abuelos sabios trabajaron los estados de ensoñación o puñuq. La finalidad última fue siempre la misma: ser libre y poder crear su sueño propio tanto durante el día como en la noche.

 

Copiado de http://www.mastay.info/2013/10/punuq-sistema-de-ensonacion-inca/

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