¿Quieres una relación consciente?

Maravilloso texto del libro “Mujeres que corren con lobos” de Clarissa Pínkola Estes. Habla sobre encontrar un hombre consciente pero es perfectamente aplicable a cualquier relación, a encontrar una mujer consciente, a encontrar una pareja consciente, a crear una relación consciente. Gracias.

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EXTRAÍDO DEL LIBRO: MUJERES QUE CORREN CON LOBOS.
Clarissa Pinkola Estes

¿Así que dices que quieres un hombre consciente, eh? Te das cuenta que esto requeriría que tú seas una mujer consciente, ¿verdad? ¿Sabes lo que eso significa? ¿Entiendes las demandas que inevitablemente vienen con esto?

Requiere tu todo. Requerirá que seas dueña de tu mierda, toda, incluso las más profundas, oscuras, ocultas, y desagradables partes.

Te verás obligada a enfrentar:
La bruja perversa dentro de ti.
La perra manipuladora que simplemente tiene que hacer todo a su modo a pesar del costo.
La prostituta que se vende.
La niña herida y necesitada que quiere que constantemente se le reafirme desde el exterior.
La destructiva mujer salvaje que derribará una ciudad entera simplemente porque se le da la gana.
La madre malsana que trata a su hombre como a un niño pequeño en lugar de como su amante.
Los años de ocultar las partes del yo que no son aceptadas en nuestra sociedad , tendrán que acabarse.

Tendrás que mirar directo a los ojos a tu desconfianza de lo masculino y decirle “jódete”. Tendrás que ser consciente cada vez que sientas que tu cuerpo o tu corazón se cierra. Y entonces tendrás que trabajar para abrirlo.

Tendrás que dejar ir la rabia, el pesar y el dolor que sientes hacia él. Tendrás que dejarte caer en un lugar de completa confianza y de corazón abierto, para que este hombre consciente te pueda llevar a lugares a los que nunca jamás podrías imaginar o no habrías ido por tu cuenta.

Hay una razón por la que ansías a un hombre consciente. Tu corazón y tu alma saben lo que es posible. Pero debes estar dispuesta a hacer el trabajo para llegar allí. Este no es un paseo de hadas por el aire, y no es para los débiles de corazón.

Hablar con tus ángeles no te llevará allí.
Abrir tu tercer ojo no te llevará allí.
Andar por la superficie y darle vueltas a la verdad de lo que eres, no te llevará allí.

Conocerte a ti misma te llevará allí. Conocer, ver, abrir y aceptar todos los aspectos de ti misma te llevará allí.
Dejar ir las barreras alrededor de tu corazón, tu vientre, tu yoni y cada otra parte de tu cuerpo te llevará allí.
Perdonar a cada hombre que te ha lastimado en esta vida y en todas las otras vidas que has vivido te llevará allí.
Perdonarte a ti misma te llevará allí.

Hay dos maneras de hacer esto:
1.- Haces el trabajo por tu cuenta. Abres, sueltas, sanas, llegas a la totalidad por tu cuenta y luego te encuentras con un hombre consciente que está en el mismo nivel que tú.
2.- Lo hacen juntos. Con un hombre que te encuentre en el punto donde estás ahora mismo. Evolucionan juntos. Él se convierte en conciencia, tú te conviertes en amor.

Esto es lo que es verdad, siempre atraes e inspiras a un hombre tan profundamente comprometido con la apertura al amor como lo estás tú, en este preciso momento; lo que significa que un hombre será consciente y presente en el mismo grado en que tú estés irradiando amor y permitiendo a la fuerza de la vida fluir a través de ti.

Si quieres un hombre consciente, ¡ve a buscarlo! Pero no esperes que caiga rendido en tu regazo. No lo hará. Es contra toda ley natural que existe.

Haz el trabajo con un hombre que te encuentre donde estás ahora o haz el trabajo por tu cuenta, hasta que un hombre en el mismo punto que tú te encuentre.

Todo lo demás son solo buenos deseos y cuentos de hadas.

 

Lo que todavía no entendí

Me preocupo por alguien porque quiero su bien, no quiero que le pase algo malo, no quiero que le pase lo que le está pasando.

¿Qué trae esa preocupación? Que me sienta estresado o que me planteé como ayudar o cuál es el problema. Eso termina generando un estado contraído en mi, que luego en mi relación con la otra persona genera un desajuste, una tensión o un conflicto

Me preocupo por alguien porque quiero su bien, y en el momento del intercambio presente eso genera conflicto en mi. Lo que todavía no entendí es que el mayor bien que puedo hacerle a cualquier ser es estar en paz conmigo mismo.

No buscar el resultado o la causa en lo que estoy haciendo, sino disfrutar el proceso.

El servicio incondicional

El primer camino es el servicio, el servicio al prójimo. Cuando la gente actúa para si misma, está actuando para sus propios deseos. Cuando consigo transcender ese espacio de mi propia individualidad, lo que “yo” quiero, lo que “yo” creo, lo que “yo” encuentro bueno, entro en un espacio de poder servir.

El servicio no es sólo al otro, en verdad el servicio comienza por nosotros mismos, más no viene de nuestro ego ni de nuestra mente. El servicio es el Dios que está dentro de nosotros, por eso no existe una diferencia entre servirnos a nosotros, al otro o a quien sea. Mas esa intención de servicio hace que la mente no pueda acompañar. Porque nuestra mente siempre va a accionar esperando algo a cambio. Ella siempre está mirando para ver que va a recibir por nuestra acción, está siempre preguntándose el porqué de la acción. Siempre existe una razón para mis acciones para mi mente, para mi individualdad, para mi ego.

Cuando encontramos un espacio dentro nuestro de servicio al prójimo, de un servicio como simplemente recoger algo de basura del suelo porque estoy viendo que está sucio, sin esperar nada a cambio, ¿que se despierta dentro nuestro? Despertamos una acción venida de Dios, venida desde nuestro espíritu. Una simple acción, sin un entendimiento racional de porqué o de cómo.

Ragi, maestro espiritual de Piracanga.

Ladrones de energía

Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza Divina, tendremos acceso a ella siempre y cuando estemos conectados conscientemente, eliminando algunas interferencias:

1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.

2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle. Las deudas no caducan con el tiempo, aunque la ley te proteja; sé responsable, es mejor hacer un plazo de céntimo a céntimo, que perder tu preciada energía y tu palabra.

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Aunque no debes de huir de responsabilidades y no todo el tiempo es factible, muchas veces por puro control o por no darnos el permiso, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.

5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. La naturaleza, tiene ritmos y tu vida también. No actuar en el momento erróneo te quita energía y no parar cuando lo necesitas, también.

6- Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. Uno por uno, toma cada papel, cada recuerdo y hasta cada sueño y elige.

7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Toma sol por las tardes, medita, respira, báñate en el mar, haz ejercicio en la naturaleza, escucha tu cuerpo y elimina las toxinas. Aliméntate con comidas orgánicas (sin pesticidas) y frescas; trabaja en la prevención para evitar la crisis de una enfermedad (un aviso de un cuerpo sin energía).

8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja; y toma la acción necesaria. Resignarte a una situación y sentirte que no tienes control, sólo conseguirá drenarte.

9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. Entregar a Dios, siempre puedes elegir tu camino y fluir sin apegos hasta llegar a tu orilla a salvo.

10- Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

Estar conectados a Dios y su amor es la fuente más grande de energía, mientras que los miedos, el rencor y la ira son los bloqueadores más frecuentes. Enfócate en el presente, vivir en el pasado o vivir en el futuro, solo te drenan del presente.

Recuerda que tienes una fortuna, Dios te regaló una cuenta con latidos de vida, úsalos con conciencia, no los desperdicies y serás feliz, latido por latido.

Por José Cemec