La Cosmología Kofán y el Yagé

La cosmología Kofán se basa en la creencia de un universo de tres niveles: el mundo subterráneo, el mundo de la tierra y el mundo del cielo o de varios reinos celestiales.

El espacio de arriba es “el cielo, la parte donde está Dios y sus compañeros espíritus divinos; corresponde a la parte espiritual divina, el espacio de los astros o estrellas”.

“La tierra es el espacio intermedio, donde vivimos por obra de Dios, es toda la naturaleza puesta al servicio de Dios, de los pueblos indígenas y del resto de la humanidad. Es el espacio de los seres humanos y seres invisibles perceptibles para unos, invisibles para otros”.

El mundo subterráneo o de abajo, “está habitado por  los kuancuas, dueños de la cacería. Los antiguos conocían esto, atraían la cacería tomando Yagé, y podían llevarla cerca de la casa o de los vecinos.”

Los curacas Kofán viajan por los mundos a través de la planta sagrada del Yagé, que es el medio que les permite a ellos y a su comunidad ir de un lugar a otro, bajo la orientación de un mayor, que con las danzas, cantos y demás rituales orienta o aconseja a individuos y comunidad.

“El Yagé para los Kofán es una planta muy misteriosa y es muy difícil poder describirla, con ella se logra valorar la parte espiritual divina, la creencia en los astros, que se encuentra arriba. Cuando se toma y se emborracha, se canta invocando la parte divina, se le pide permiso a esa parte divina, para poder curar, mirar la selva, la cacería, para respetar la vida del vecino, la vida familiar. También en la borrachera se mira la tierra, se mira primero subiendo a las zonas de arriba, y desde allá se mira a este mundo donde vivimos”.

“Desde arriba se nos da este poder, de la parte divina, ese alcance de poder mirar la tierra, desde allí pasa uno abajo para conocer dentro de la tierra y dentro del agua. Para nosotros todo son cuestiones espirituales, son cosas vivas como nuestros ancestros que han muerto, han acabado la materia, pero el espíritu está con nosotros”.

“Así mismo, nosotros miramos la naturaleza, los árboles, los animales, todos tienen sus dueños que el curaca conoce, todos son gente. La persona que conoce va donde ellos y ellos le entregan. Desde allí, de la parte de arriba, nosotros miramos los tres espacios”.

Los Kofán creen que su bienestar depende de la habilidad de sus curacas para mantener, por medio del Yagé, las relaciones adecuadas entre los diferentes elementos y fuerzas de este universo de múltiples capas

 (El Yagé es otro de los nombres que tiene la planta conocida también como ayahuasca, caapi, yagugue, mariri o pildé)

Tiempo de Wajjtas y ofrendas a nuestra Pachamama

El 1 de Agosto es el día de la Pachamama, madre tierra, madre tiempo y espacio. Comparto este mensaje del pueblo andino para esta fecha:

Generemos armonía con la madre tierra, los descendientes originarios de todos los pueblos nos aprestamos a celebrar ofrendas de gratitud  solicitud y agradecimiento.

Recordamos esta relación virtuosa entre ser humano y naturaleza, que es vida, que es cambiante con el ser humano, se celebra esa relación de mutua alimentación y respeto, entre la cultura, la comunidad, los seres humanos con la naturaleza que nos protege y que nos alimenta. “No somos como pasto sembrado rápidamente, sino como un tronco profundamente enraizado y que se nutre de la herencia de lo acumulado, de lo producido, por los abuelos, de los abuelos y de los abuelos de los abuelos.”

En el calendario agrícola andino, Agosto es una de las ocho fechas importantes para celebrar, es un tiempo de reencuentro con la pacha, como siempre  lo  hicieron y hacen nuestros ancestros era y es entendido, que somos dependientes de la tierra y como tales sus hijos.

Para aquellas personas que entienden poco y se preguntan ¿Por qué puede ser bueno hacer o participar en las ceremonias andinas en estos tiempos? Porque los humanos estamos generando mucho daño a la tierra en todos los continentes. La contaminación, la modernidad que genera toneladas de basura, la industria, la megaminería, los agrostóxicos y toda forma de contaminación que están enfermando a nuestra madre tierra.

Por eso aun celebramos y ofrendamos a nuestra madre tierra, por que a pesar de tanto daño ella es protectora y generadora de vida, pues produce  alimentos para nosotros, pero algo más importante: para nosotros la tierra es muy sagrada, tiene un sentido espiritual.A partir del primero de agosto asiste a una ceremonia de armonización donde quiera que te encuentres.

Todos somos hijos de la Pachamama la madre tierra, un fuerte abrazo

Canto sagrado Qom y mensaje de Felix Diaz en Punta Querandi

Felix Diaz, Qarache de la Comunidad Potaé Napocná Navogoh (La Primavera) en Formosa, visitó hace un tiempo el acampe de Punta Querandí, uniendo así dos luchas territoriales muy importantes en Argentina.

Los Qom, con Felix Diaz al frente, estuvieron acampando en la avenida más importante de Argentina, la 9 de Julio, reivindicando la devolución de sus tierras y justicia por las dos personas de su comunidad muertas en enfrentamientos con la policía y los constantes ataques de empresarios para echarlos de sus tierras. Miles de personas de la ciudad se movilizaron para ayudarles, y el acampe Qom fué un punto de referencia de la lucha social durante un par de meses en Buenos Aires, y una ventana abierta hacia la verdad que no se muestra en los medios.

En Punta Querandí llevan ya 3 años luchando en el territorio por proteger una zona de Punta Canal donde han aparecido (no paran de aparecer) restos arqueológicos de más de 1000 años que desvelan un asentamiento Querandi en ese lugar, y un más que posible cementerio y lugar de ceremonias. Justo ahí quieren construir un countrie, al lado de la iglesia del Opus Dei, dueña de la empresa constructora EIDICO. Y un par de arqueologos (Loponte y Acosta) contratados por la empresa, dijeron que esos restos no tenían ningún valor y se podía continuar con la construcción. Pero una unión de indígenas, vecinos, periodistas, ecologistas y personas afines a la causa han conseguido parar las obras desde hace ya 3 años, con un año de acampe continuo, defendiéndolo como lugar sagrado, público e histórico.

Estas dos luchas se mostraron su apoyo mutuo, y en ese día de encuentros Felix Diaz brindó una canción, dedicada a la vuelta de los ancestros, y unas palabras muy sabias.