Venir abajo

A veces simplemente tienes que venirte abajo. Y sentir.
Tienes que perder tu preciado ‘despertar’.
A veces no llegas a convertirte en un Buda.
Sólo tienes que ser un ser humano, sintiendo.
A veces, el viejo dolor sale a la superficie. El viejo temor. La Tristeza. El trauma.
El dolor abrasador del niño abandonado.
La rabia de un universo olvidado.
Y de repente, toda tu comprensión espiritual se desmorona, todas las bellas palabras espirituales pronunciadas por esos maravillosos maestros espirituales, todos los conceptos, las ideas acerca del despertar y la iluminación, y la perfección pura de la consciencia inmaculada; y el Yo, que es un no-yo desapegado, y el camino, y el gurú… todo eso es visto como palabras vacías, sin sentido, estupideces de segunda mano, muertas para ti.
Lo que es real, en este momento, es el ardor en el vientre, el fuego en el corazón.
Inevitable. Intenso. Tan vivo. Tan presente.
A veces sólo tienes que sentir. No tienes alternativa.
Y plantar tus pies en el suelo.
Y respirar en la incomodidad.
Y confiar, y tal vez confiar en que no puedes confiar en este momento.
Y tomar momento a momento, momento, a momento.
Y saber que nada está trabajando en tu contra.
Y despertar de tu sueño acerca de cómo ‘debería’ ser este momento.
Y tirar a la basura todas tus ideas de segunda mano acerca del camino.
A veces, tu espiritualidad tiene que hacerse añicos, para que finalmente puedas realizar esta espiritualidad más profunda de sentir, y de estar presente, con los pies en la tierra, y de escuchar el sonido de los pájaros cantando a la distancia, y la entrega total a esta preciosa vida.

Gracias Jeff Foster

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Confianza ciega

La confianza ciega, la fe ciega, el amor es ciego…

Estas frases se encuentran muy presentes en la sabiduría popular, y durante un tiempo no logré entender bien su sentido. Esta información apareció en una lectura de aura:

La confianza es ciega, pero no significa que no vea, significa que no proyecta. Un ciego ve. Ve todo lo que sucede en su interior. Siente. Y ve todo lo que siente. La confianza es ciega porque sólo necesita mirar hacia el interior. El amor es ciego porque sólo necesita sentir.

Cuando proyectamos afuera una imagen en forma de una creencia, una expectativa, un juicio, muchas veces perdemos la confianza, porque dejamos de ver, dejamos de ver lo que hay y empezamos a generar lo que vemos. Abrimos los ojos y cerramos el corazón. Seamos ciegos con los ojos y el corazón abiertos.

Guerrero, Mercader y Sacerdote (apuntes sobre Parise)

Estos son unos apuntes tomado de alguna charla de Jose Luís Parise, añadiendo algunas reflexiones, les comparto por si a alguien también le sirve.

Guerrero, Mercader y Sacerdote, la triple iniciación. El camino de lo divino, se juega en tres etapas. Identificadas con esos tres caminos. De ahí le viene el nombre a Hermes Trismegisto, el tres veces iniciado, el tres veces magno, tres veces grande.

Primera Etapa – Interna – Guerrero
Segunda Etapa – Externa – Mercader
Tercera Etapa – Transcendente – Sacerdote

Son también los tres regalos que le hicieron a Jesucristo: Oro, Incienso y Mirra. El Oro del Mercader, el Incienso del Sacerdote y la Mirra del Guerrero (la Mirra la utilizaban los Guerreros por ser altamente cicatrizante).

Estos tres estados también evocan tres relaciones con la vida: Creencia, Confianza y Fe.

El Guerrero es la Creencia, el que cree y crea su realidad. Y puede ver los resultados de esa creación, de esa creencia. El Guerrero que no teme a ningún mal. No teme. Sin miedo. Es el que aprende a trabajar con su interior, a poder decidir el estado de ánimo y de conciencia en el que quiere vivir. El Guerrero de la Luz es llamado algunas culturas latinoamericanas. El Shaddu podría ser en la India. El Konsaho de los Yshir quizás. El arquetipo de Chamán o Samurai. Es el primer paso.

El Mercader es la Confianza, con-fianza. Es poner una fianza en algo que crees. Es un segundo paso, una vez que crees en algo confías en que ese es el camino y pones en él una fianza, un aporte material, un extra para que se pueda seguir avanzando. Ahí tu mundo se transforma. Ya no sólo puedes decidir tu estado interior, si no que también el exterior refleja ese cambio. Digamos que cómo ya es mayor la energía que entregas al universo decidida por ti que por la forma automática de la mente, pues las resonancias comienzan a ser mayores en lo que tu decides. Aumenta la cantidad de buenas vibras que pones en la balanza jajaja. No significa una riqueza material, aunque bien podría serla. Pero más relacionado a la abundancia en el sentido de vivir sintiendo que nunca te falta de nada, sin una tensión por el futuro. Aunque si que en muchas personas esa evolución se da necesitando cada vez menos cosas materiales, pero no tiene porqué ser así siempre.

Y el Sacerdote es la Fe. La Entrega. Se accede por vía de la creación y de la confianza. Desde que creo y confío me entrego a la Fe, me entrego a que el Universo, la Vida, Dios, va a poner en mi camino aquello que necesito. Y entregándome además que el mismo Universo marque mi camino, entregándome al flujo de la vida, aceptando totalmente aquello que suceda como algo perfecto, sin permitir pensamientos de separación. Es lo que las religiones judeocristianas adaptaron al concepto de Fe, que no se acerca a lo que te enseñan en la mayoría de las iglesias. Pero ahí está.

Las iglesias enseñan que lo primero es la Fe. Eso es porque no tienen las bases para crear en la gente una creencia ni una confianza. Entonces te dicen que tienes que tener Fe. Fe ciega. No mires lo que hacemos, sólo entrégate. Y te entregas a la iglesia, a la institución, a la empresa de dios (????). Las culturas iniciáticas no te piden una entrega de tu Fe previa a que desarrolles una creencia y una confianza, ya que saben que esto se va a desarrollar en ti por la Verdad de las enseñanzas si estás preparado. Cuando no hay Verdad es necesaria la Fe a priori. Cuando hay verdad la Fe llega por si misma sin que nadie te la pida.

El Guerrero se relaciona con los dos primeros chakras: la raíz y la creación.
El Mercader con el tercer y cuarto chakra: la fuerza motora y el amor.
El Sacerdote con el quinto y sexto chakra: la verdad y la visión.

Son también los caminos de la escención de la kundalini.

Parecería que hoy en día están estos tres roles es que están desequilibrados, apoyados en una falsa relación con esos chakras:

El Guerrero hoy no busca crear desde la raíz. Busca destruir algo en el exterior, cayendo en el mítico truco de buscar al enemigo fuera.

El Mercader no usa el poder desde el amor, lo usa desde el ego. Esa fuerza motora que está en nuestro plexo solar, ese sol, si viene desde una energía desequilibrada en ese chakra, lo que llamamos ego, “yo”.

El Sacerdote no habla la verdad desde una visión. Dice que tiene la verdad de algo que aprendió desde la mente, no desde la vivencia. Y de una mente actual tremendamente activa y desequilibrada. Nunca en la historia conocida tuvimos tanto ruido como hoy. Es más, en muchas mitologías del mundo se habla de un antiguo lugar sagrado / paraíso / eden. De eso trata el cambio de era, cambio de ciclo. Un ciclo universal de más de 20.000 años que conocen también muchas de las culturas milenarias del mundo. Y justo hoy nosotros estamos en esa! jajaja

Estamos cada uno de nosotros ascendiendo en este triple camino, cada uno desde donde estuviera. Felicidades!