Soledad

Soledad, tienes nombre de mujer,
aroma seco de mañana fría y café de máquina.
Te vistes de gala cuando estás arrogante,
como araña sola en su tela, esperando a su presa.
Te vistes con harapos cuando estás indiferente,
como renunciante solo en su cueva, esperando a su dios.

Soledad, eres vieja como la espera.
Tan vieja que ya no recuerdas
que aunque tu me pierdas,
yo siempre me encuentro contigo.
Tan vieja que mueres cada noche,
y ya tienes la edad del sol, Soledad.

Nunca entendí porqué te pusieron nombre de mujer.


Pastora – Desolado

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