Mooji – No puedes admitir lo obvio

Extracto de una charla de Mooji:

Ahora eres incapaz de admitir, algo está dentro de tu cabeza, una especie de locura, no puedes admitir lo obvio. Pasando por alto lo obvio. No lo puedes admitir, ¿porqué?, ¿miedo? ¿qué es? Estoy intentando averiguar que es.

Se dice que al final de la guerra entre los estadounidenses y los japoneses, un grupo de soldados japoneses se quedó en una isla, y se habían atrincherado completamente allí. Entonces la guerra finalizó, los generales se reunieron y firmaron la paz. El pueblo lo celebró: ¡Paz al fin! Pero estos soldados en la jungla no sabían nada al respecto.

Así que enviaron un mensaje:
– “Camaradas, la guerra se ha terminado.”
– (Disparo) “Alguna clase de truco.”
– “¡Miren tenemos los periódicos!”
– (Disparo) (Disparo)

La guerra se terminó, pero tu mente… “¿hmmmm?. Y tu crees en ella. ¿Cómo se terminó esta guerra? Tú decides. Tú eres el general.

¿Quieres saber si tu banco invierte tu dinero en armas? Aquí lo puedes ver

El dinero es energía de materialización rápida. En segundos podemos convertir nuestro dinero en casi cualquier cosa: comida, tecnología, viajes, objetos, casas… Y allá donde invertimos nuestro dinero estamos dando nuestra energía, apoyando a esa empresa o a ese estilo de vida, potenciándolo e incrementándolo. Hoy en día con uso del dinero para casi todo es muy importante tomar conciencia de esto. ¿Que estás eligiendo ayudar?

Por ejemplo en algo tan básico como la comida, si le compras a una gran cadena de supermercados es muy probable que estés ayudando a el trabajo esclavo al otro lado del mundo donde aprovechan para pagar una miseria a los agricultores y fomentar el monocultivo, el uso de agroquímicos y el comercio injusto. Si le compras a un agricultor local estarás seguramente fomentando otras cosas, el desarrollo de la agricultura en tu zona, el pago bien remunerado. Si le compras a un agricultor ecológico pues también estarás ayudando a que se cuide la tierra donde vives.

Pero además de todo esto, también hoy en día estamos ayudando a determinadas situaciones globales por el simple hecho de poner nuestro dinero en un banco. ¿Quieres saber en qué invierte tu dinero tu banco?

El Centro de Estudios para la Paz (Centre d’Estudis per la Pau) publica una base de datos de acceso libre donde puedes acceder a esta información, como ellos mismos explican:

“En este apartado presentamos datos relativos a la financiación de empresas de armas entre 2011 y 2016 por parte de 72 entidades financieras identificadas como Banca Armada, entre las que se encuentran los principales bancos españoles y extranjeros que operan en el Estado Español, grandes empresas aseguradoras y algunas empresas e instituciones públicas. El concepto de Banca Armada se refiere a todas las entidades financieras que participan en el negocio armamentístico mediante uno o varios tipos de financiación, que se desglosan en esta base de datos en 3 categorías: la emisión de bonos y pagarés; la concesión de créditos a las empresas de armas; fondos de inversiones, acciones y bonos en empresas de armamento.”

Para acceder entra a http://www.centredelas.org/es/base-de-datos/industria-militar/buscador-de-banca-armada

Los sueños caen desde el pelo

La historia de Sansón y Dalila de la Biblia parece tener mucha verdad codificada que decirnos. Cuando Dalila le corta el pelo a Sansón, el invencible Sansón es por primera vez vencido.

¿Que importancia tiene el pelo en la sociedad occidental? Moda, estilo, convención, rebeldía… Pero para otras sociedades muy avanzadas de este mundo el pelo tenía una importancia mucho mayor que esto, una importancia vital para su relación con la vida, con su cosmovisión, con sus sueños. Y como cada vez pasa más a menudo, los científicos occidentales llegan hoy en día a través de sus métodos a conclusiones que ya llegaron otros a través del propio conocimiento. Como que el pelo tiene terminaciones nerviosas y son útiles para la orientación y la conservación de la energía.

Durante la Guerra de Vietnam, las fuerzas especiales en el departamento de guerra habían enviado a expertos para seleccionar a hombres de las reservas indias de América que fueran guerreros con talento, hombres jóvenes que se movieran bien sobre el terreno de guerra. Buscaban hombres con capacidades excepcionales. Antes de tratar de convencerles a unirse a ellos, eran cuidadosamente seleccionados por sus capacidades de rastreo y supervivencia.

Una vez de que formaban parte de las filas, algo increíble ocurría. Cualesquiera que fueran sus talentos y capacidades en la reserva, parecía que misteriosamente desaparecían, y eso ocurría una y otra vez cada vez que se les seleccionaba. Los fallos continuados llevaron al gobierno a realizar pruebas para dar con lo que estaba ocurriendo.

Al iniciar esas pruebas se vio que cuando se les preguntaba sobre su incapacidad para hacer aquello que se esperaba de ellos, los hombres mayores contestaban una y otra vez que eso se debía a sus cortes de pelo militares y que no podían “sentir” al enemigo, ni acceder a su “sexto sentido”, su “intuición” y que por eso sus sentidos no podían ser fiables, ni ellos podían “leer” las señales más sutiles, ni acceder a información extrasensorial de tipo sutil.

Así que el instituto que hacía las pruebas seleccionó a más rastreadores y les dejaba el pelo largo y les probaba en múltiples tareas. También compararon a dos hombres juntos que habían recibido los mismos puntos en todos los tests. A uno le dejaban el pelo largo y a otro le daban un corte de pelo militar. Luego a los dos hombres les volvían a valorar.

Una y otra vez el hombre con el pelo largo mantenía los mejores resultados. Una y otra vez, el hombre con el pelo corto fallaba en las pruebas en las que antes había mostrado buenos resultados.

Aquí está una prueba típica:

El seleccionado está durmiendo en los bosques. Un enemigo armado se aproxima cuando el hombre duermen. El hombre de pelo largo se despierta de su sueño con un fuerte sentido del peligro y se aleja antes de que el enemigo esté cerca, antes incluso de que se escuche al enemigo o su paso sea audible.

Este mismo hombre, después de haber pasado esta  y otras pruebas similares, recibe un corte de pelo militar y empezaba a fallar constantemente en las pruebas que antes había aprobado.

Así que el documento recomendaba que todos los rastreadores indios estuvieran exentos de los cortes militares. De hecho, se requería que los rastreadores tuvieran el pelo largo.

El cuerpo del mamífero ha evolucionado por millones de años. Las capacidades de supervivencia humana y animal parecen a veces sobrenaturales. La ciencia está constantemente descubriendo capacidades más increíbles orientadas a la supervivencia. Cada parte de cuerpo tiene un trabajo altamente sensitivo que realizar para la supervivencia y el bienestar del cuerpo en su conjunto. El cuerpo tiene una razón para cada parte de sí mismo.

El pelo es una extensión del sistema nervioso, puede ser correctamente visto como “nervios exteriorizados”, un tipo de “hilos sensitivos” altamente evolucionados o “antenas” que transmiten una enorme cantidad de información al cerebro, al sistema límbico y neocortex.

No sólo el pelo de la gente, incluyendo el facial en los hombres, ofrece un camino para que la información llegue al cerebro sino que emite energía, energía electromagnética emitida por el cerebro al medio ambiente exterior. Esto ha sido visto en fotografía Kirlian cuando una persona es fotografiada con el pelo largo y luego re-fotografiada después de un corte de pelo.

Cuando el pelo es cortado, el envío y emisión de transmisiones desde y al medioambiente es altamente alterado. Esto resulta en “bloqueo de información”. Cortar el pelo es un factor que contribuye a que no percibamos el estrés medioambiental en nuestros ecosistemas locales. También contribuye a insensibilizarnos en las relaciones de todo tipo. Contribuye a la frustración sexual. Pero no sólo cortarlo puede alterar sus funciones.

Cuando cortas mi pelo, cortas mi espiritu

En un blog donde nunca me hubiera esperado encontrar información afín (que malos son los prejuicios), veo un articulo muy personalizado donde una chica llega a unas conclusiones a las que yo estaba llegando desde hace algunos meses, y que me anima a continuar por el camino que llevaba: dejar el champú. No hablo de dejarlo radicalmente, lo uso a veces, pero noto que mi pelo está mejor mientras menos lo use. Paso a copiar la explicación de esta chica en su blog, que me parece muy… fresca

¿Por qué asumo que para resolver el problema de mi pelo necesito MÁS productos? ¿Es posible que no necesite agregar nada?, ¿que más bien necesite eliminar productos de mi rutina? Como siempre yo consulté con un especialista (Google).

El pelo no es una sartén. El cuero cabelludo no es el motor de un coche. No es necesario desengrasarlo con detergentes industriales cada día. Y sin embargo, todos creemos que sí. Las ideas que rodean al champú y al pelo parecen sacadas de alguna mitología extraña. Nada tiene sentido, pero la industria farmaceutica nos vende el mito muy bien. Tan bien, de hecho, que en el siglo XXI comentar que estás pensando en dejar el champú es un sacrilegio. Quienes creen que ya nada es tabú en nuestra sociedad, jamás han contemplado dejar el champú.

Sigo copiando otra parte, ahora más científica, de su buena explicación:

El objetivo de lavarse el pelo es eliminar la grasa. El problema es que la grasa no es soluble en agua. Por eso necesitamos usar un champú: para disolverla. Hay muchos químicos que sirven para eso, el zumo de limón es uno de ellos, el vinagre otro, el detergente otro más. El nombre científico de este tipo de compuestos es “tensioactivos” porque funcionan alterando la superficie de los líquidos. Hay muchas clases de tensioactivo y cada uno puede tener varias propiedades. El tensioactivo más común que usan en el champú se llama Lauril Sulfato de Sodio que es muy barato y una de sus características es que produce mucha espuma. El problema es que el lauril sulfato de sodio es un irritante. Es tan irritante, de hecho, que está clasificado como un corrosivo. Si te cae un poco en los ojos y no te los lavas al momento puedes sufrir daños serios. Imagina lo que le hace a tu cuero cabelludo y a tu pelo.

Pero las cosméticas son listas. No quieren cambiar de tensioactivo porque el lauril sulfato de sodio produce más espuma que cualquier otro, así que deciden mezclarlo con un segundo tensioactivo (generalmente usan cocamidopropil betaína) que tiene como propiedad dormir los ojos y la piel. Así cuando te cae champú en los ojos te duele, pero mucho menos de lo que te dolería si el lauril sulfato de sodio estuviese actuando por sí solo. Entiéndeme, te está irritando igual que antes, pero no te das cuenta. Como no era suficiente con dos, ellos agregan varios tensioactivos más, algunos para espesar la mezcla, otros para darle mejor consistencia, y todos y cada uno de ellos son al mismo tiempo detergentes que le restan humedad y lubricación a tu pelo.

Otros dos problemas del champú son las sales y los alcoholes. Las sales se las agregan porque sin ellas el PH de los tensioactivos es inestable. Para preservarlo todo y darle larga vida en las estanterías del supermercado le agregan alcoholes. Y si no lo has adivinado aún, las sales y los alcoholes contribuyen a destruir tu pelo.”

Recomiendo leer el artículo completo, sobre todo a aquellas personas que más tiempo le dedican a su “belleza” o aseo. En la siguiente parte explica muy bien como sólo con otros productos como acondicionadores puedes arreglar los daños que te hace el champú y las planchas de pelo, y termina diciendo:

¿Qué significa todo esto? Significa que el ciclo es redondo. El champú te daña el pelo, y sólo puedes arreglarlo con el acondicionador, pero el acondicionador a su vez deposita cosas sobre tu pelo que sólo puedes quitar con el champú. Estás atrapado en un ciclo vicioso en el que tu pelo sólo puede ir a peor.

Si a todo este daño físico muy bien explicado, le añadimos el daño al sistema nervioso y extrasensorial que significa el pelo según está descubriendo la ciencia (y ya sabian otros) tenemos todo un entramado ritual diario de autodestrucción en nuestra propia ducha. Y pagamos por ello. Y sufrimos si no lo tenemos. Y nos sentimos más feas, menos atractivos, menos a la moda. ¿Qué locura no?

Mas info:

http://acapulco70.com/el-mito-del-champu/
http://fahrenheit2012.wordpress.com/2011/12/13/el-pelo-es-una-extension-del-sistema-nervioso-por-que-los-indios-se-dejaban-el-pelo-largo/