Deja de querer repararte

Deja de querer sanarte, de querer repararte,
Incluso deja de querer despertar.

Deja de adelantar la película de tu vida.
Deja de querer “soltar”.
Sanarse no es un destino.
Permanece aquí.

Tu dolor, tu pena, tus dudas, tus anhelos,
Tus pensamientos llenos de miedo… no son errores,
Y no están pidiendo ser sanados.
Están pidiendo ser sostenidos. Aquí, ahora, suavemente,
En los brazos amorosos, sanadores, de la conciencia presente.

– Jeff Foster

 

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Si te sientes triste

Si te sientes triste, no estás en una ‘baja vibración’. No estás enfermo o dañado o no iluminado o lejos del sanar. No estás ‘atrapado en tu ego’ o atascado en el ‘yo separado’. No estás siendo negativo, y no necesitas ser corregido, y la tristeza no es un error, porque es la vida moviéndose en ti, y la vida no puede ser un error, jamás.

Sólo te sientes triste, eso es todo.

Es un estado de sensación desplegándose en la pantalla de la presencia brillantemente viva, eso es todo.

No se trata de un problema que necesite solución, o una venda. Es una sagrada y preciosa parte de ti anhelando amor, aceptación, un abrazo, un descanso.

Has sido bendecido por la tristeza el día de hoy; fuiste elegido por ella como su hogar; no huyas de tan precioso regalo.

~ Jeff Foster

Venir abajo

A veces simplemente tienes que venirte abajo. Y sentir.
Tienes que perder tu preciado ‘despertar’.
A veces no llegas a convertirte en un Buda.
Sólo tienes que ser un ser humano, sintiendo.
A veces, el viejo dolor sale a la superficie. El viejo temor. La Tristeza. El trauma.
El dolor abrasador del niño abandonado.
La rabia de un universo olvidado.
Y de repente, toda tu comprensión espiritual se desmorona, todas las bellas palabras espirituales pronunciadas por esos maravillosos maestros espirituales, todos los conceptos, las ideas acerca del despertar y la iluminación, y la perfección pura de la consciencia inmaculada; y el Yo, que es un no-yo desapegado, y el camino, y el gurú… todo eso es visto como palabras vacías, sin sentido, estupideces de segunda mano, muertas para ti.
Lo que es real, en este momento, es el ardor en el vientre, el fuego en el corazón.
Inevitable. Intenso. Tan vivo. Tan presente.
A veces sólo tienes que sentir. No tienes alternativa.
Y plantar tus pies en el suelo.
Y respirar en la incomodidad.
Y confiar, y tal vez confiar en que no puedes confiar en este momento.
Y tomar momento a momento, momento, a momento.
Y saber que nada está trabajando en tu contra.
Y despertar de tu sueño acerca de cómo ‘debería’ ser este momento.
Y tirar a la basura todas tus ideas de segunda mano acerca del camino.
A veces, tu espiritualidad tiene que hacerse añicos, para que finalmente puedas realizar esta espiritualidad más profunda de sentir, y de estar presente, con los pies en la tierra, y de escuchar el sonido de los pájaros cantando a la distancia, y la entrega total a esta preciosa vida.

Gracias Jeff Foster