Deja de querer repararte

Deja de querer sanarte, de querer repararte,
Incluso deja de querer despertar.

Deja de adelantar la película de tu vida.
Deja de querer “soltar”.
Sanarse no es un destino.
Permanece aquí.

Tu dolor, tu pena, tus dudas, tus anhelos,
Tus pensamientos llenos de miedo… no son errores,
Y no están pidiendo ser sanados.
Están pidiendo ser sostenidos. Aquí, ahora, suavemente,
En los brazos amorosos, sanadores, de la conciencia presente.

– Jeff Foster

 

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Saltar al Vacío

El mayor miedo no es la pobreza, no es la enfermedad, no es la muerte.

Incluso la muerte puede ser vista de una forma saludable por la mente.

A través de creencias como la reencarnación o el paraíso puede la mente calmar el miedo a la meurte.

Pero la mente no puede ver el vacío, no le puede dar una forma.

Ese es el mayor miedo vibrando en las células.

El miedo a lo que eres.

Trailer: TEN METER TOWER by Axel Danielson & Maximilien Van Aertryck

Puedes ver el cortometraje anterior completo en NY Times Video

¿Estás dispuesto a desaparecer? – Mooji

“Déjame decirte lo que es… es increíble que haya tal vez 6 o 7 billones de personas en el planeta y este único pensamiento, voy a decirte cuál es, ningún secreto: El miedo de perder mi identidad. Es tan fuerte que un gran puñado de seres humanos saldrá de él.”

Extracto del video de Mooji, con subtitulos en español y otros idiomas.

El parásito de la mente – Sabiduría Tolteca

Cuando naciste, tu mente era completamente inocente.

La voz del conocimiento que reside en tu mente controla el sueño de tu vida. Los toltecas la denominan el Parásito; la Biblia la llama el diablo. Es un ser vivo que existe en tu sistema de creencias y se alimenta de tu fe, de tu propósito, de tu felicidad. Lo más triste es que te crees que ese conocimiento eres tú; crees que esa imagen eres tú. El programa, o el Parásito, es quien realmente está viviendo tu vida, no tú. Pero este programa no estaba ahí cuando naciste.

Don Miguel Ruíz

Para los toltecas, la libertad personal consiste en ser quienes realmente somos, sin embargo no somos libres porque alguien nos impide serlo: nosotros mismos.

A lo largo de nuestra vida nos creamos una serie de acuerdos personales con nosotros mismos y estos acuerdos nos impiden ser tal y como somos. Es un proceso aprendido, pues conforme nos convertimos en adultos introducimos la responsabilidad para complacer a los demás (El Juez), cambiamos a partir de las cosas tristes que nos suceden (La Víctima) y construimos un sistema de creencias que nos impide ser quien somos.

Los Nahuales toltecas, consideran que estos tres elementos son un parásito que invade la mente humana, que dirige nuestra vida y que nos impide ser libres. Este parásito controla nuestra mente y nuestro cerebro y se alimenta de las emociones negativas que produce el miedo.

¿Qué podemos hacer con este parásito? Sólo tenemos dos opciones: rendirnos a él y seguir viviendo como siempre los hemos hecho, o atacarlo para librarnos de él actuando como un guerrero.

Podemos librarnos del parásito atacándolo si atacamos nuestros miedos, o si dejamos de alimentarlo y controlamos las emociones que surgen del miedo, pero también si cambiamos los acuerdos que hacemos con nosotros mismos, nuestro sistema de creencias. Para ello los toltecas sugieren que aprendamos a valorar la vida reflexionando sobre la muerte. Cuando percibimos que la muerte nos puede arrebatar todo lo que nos da la vida es cuando aprendemos a estar vivos.

Ruiz propone que celebremos cuatro acuerdos con nosotros mismos para librarnos del parásito: el primero es ser impecables con nuestras palabras, pues con ellas nos podemos dañar a nosotros mismos y a los demás. A continuación, no tomarnos nada personalmente para evitar llevarnos a nuestro ser todas las ofensas o agravios que recibimos. No hacer suposiciones, pues así nos aseguramos no cometer errores ni ser injustos. Y finalmente, hacer siempre lo mejor, dar más de lo que se nos pide y así recibiremos más de lo que esperamos.

Si la libertad es ser quienes realmente somos, sólamente cuando somos niños podemos disfrutar de ellas. Conforme nos hacemos adultos aparece el parásito que invade nuestra mente con El Juez, con La Víctima y con nuestras Creencias Limitadoras. Nosotros decidimos si nos rendimos o si luchamos contra ellos actuando como un guerrero.

Ser un tolteca es una forma de vivir en la cual no existen los líderes ni los seguidores,tú tienes y vives tu propia verdad.

Un tolteca se vuelve sabio, se vuelve salvaje y se vuelve libre de nuevo…

Existen tres maestrías que llevan a la gente a convertirse en toltecas:
1- Maestría de la Consciencia: ser conscientes de quiénes somos realmente,con todas nuestras posibilidades.
2- Maestría de la Transformación: cómo cambiar, cómo liberarnos de la domesticación.
3- Maestría del Intento: desde el punto de vista tolteca, el Intento es esa parte de la vida que hace que la transformación de la energía sea posible; es el ser viviente que envuelve toda energía, o lo que llamamos «Dios», es la vida misma; es el amor incondicional. La Maestría del Intento es, por tanto, la Maestría del Amor.

Por este motivo, quienes siguen las tradiciones chamánicas de América, desde Canadá hasta Argentina, se llaman a sí mismos guerreros, porque están en guerra contra el parásito de la mente. Esto es lo que significa en verdad ser un guerrero.

Sufrimiento en el amor

Interlocutor: ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el amor?

SRI NISARGADATTA MAHARAJ: Todo sufrimiento nace del deseo. El verdadero amor nunca se frustra. ¿Cómo puede ser frustrada la sensación de unidad? Lo que puede ser frustrado es el deseo de expresión. Tal deseo es de la mente. Como ocurre con todas las cosas mentales, la frustración es inevitable.

Int: ¿Cuál es el lugar del sexo en el amor?

Mah: El amor es un estado de ser. El sexo es energía. El amor es sabio, el sexo es ciego. Una vez que se comprende la verdadera naturaleza del amor y del sexo ya no hay ningún conflicto ni confusión.

Int: Hay tanto sexo sin amor.

Mah: Sin amor todo es malo. La vida misma sin amor es mala.

Int: ¿Qué puede hacerme amar?

Mah: Usted es el amor mismo — cuando usted no tiene miedo.

Extracto del libro de conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj titulado “Yo soy eso”.
Libro “Yo soy Eso” completo para descarga

La Unidad y la Dualidad

La grandeza de lo simple. La Unidad y la Dualidad.

El sistema actual fomenta la dualidad, desde la escuela, la religión, la biología… desde todos los puntos, fomenta la separación. Uno separado del resto. Uno separado de Otros. Unas materias separadas de Otras. El estudio de una parte del cuerpo separada del resto. La dualidad.

Dentro de ese sistema hay cada vez más personas que empiezan a sentir el mundo de una manera mucho más cercana a su verdadera esencia. Como se lo explica hoy en día desde la física cuántica, desde muchas ramas de enseñanza espiritual, desde muchas cosmovisiones milenarias del planeta, de los pueblos ancestrales. Estas personas cuando empiezan a darse cuenta de esa Unidad, que rige todo, que conecta todo, a menudo son tachados de locos, diferentes, extraños, inadaptados, porque no entran dentro del molde de la dualidad, que es molde social actual en la sociedad occidental.

Pero lo más asombroso de esto es que ese instrumento de control social, de mantener a la gente separada, está dentro de nosotros! Nosotros mismos nos cohibimos, nos avergonzamos, nos controlamos, nos enmascaramos, cuando surge un sentimiento de unidad en una situación social. Y muchas veces hasta en privado. Eso por ejemplo hace la diferencia de relacionarte con algún animal que te acompañe. Normalmente suele ser mucho más libre, pudiendo darle amor en cualquier momento, y acariciándolo de forma cotidiana. Y eso no suele pasar en la relación con las personas en la mayoría de los casos. Porque cohibimos los sentimientos de Unidad, de Amor.

Entonces muchas veces para no caer en ese rechazo social autocreado, esa gente que está empezando a sentir la unidad, vuelven a la dualidad, como queriendo integrarse un poco en ese sistema. Vuelven a la dualidad de temer al otro, de insultar, criticar, despreciar al otro como si fuera diferente a uno. De una manera muchas veces inconciente, pero vuelven a ese terreno y ahí entran dentro de los patrones de relación social (cambiantes para cada sociedad). Y ahí siente en su interior algo difícil de poner en palabras, algo así como una sensación de que si soy de esta manera encajo, no voy a ser diferente o me van a rechazar. Porque claro, eso que sentimos cuando aparece la Unidad es muy diferente, muy extraño, poco común. Por ahora.

Pero lo que a mucha gente le cuesta darse cuenta es que esa locura cotidiana, ese estado de nerviosismo, intranquilidad, de sentir que el otro nos puede ver diferente viene precisamente de vivir en la dualidad y no en la unidad. Vuelven al mismo sitio desde donde se crea el problema, el desequilibrio. Sin embargo si se permitieran profundizar en si mismos y pasar la unidad… nada se soluciona, porque nunca el otro se puede ver como diferente, no puedes ser diferente a ti mismo, si buscas en ti siempre hay algo en común con lo que hay en el exterior. Todo te espeja. Ahí es donde empieza a cambiar todo. Ahí descubriste la Matrix. Diste con el famoso Sistema que está en todas partes! Está en todas partes porque todo es espejo y está dentro de ti! jajaja!

Desde la Unidad te das cuenta de que si el otro te ve como diferente es porque tu te estás viendo separado/diferente a ti mismo en algo, que es una resonancia de algo interno tuyo. O que si alguien viene enfadado hacia ti de repente, tu pareja o un desconocido, por una circunstancia cualquiera, es una resonancia de algo que hay en ti y esa persona inconscientemente la siente, la capta, y reacciona, y se acerca. Son dos células, dos átomos que se están magnetizando según sus cargas, dos imanes que se atraen. Esa resonancia puede ser un miedo, un enfado, una rabia, un autorechazo…

Cuando empiezas a entender eso, simplemente nadie te siente como diferente ni nadie te rechaza ni te trata como loco. Porque sabes que cada vez que pasa algo parecido a eso tienes que buscar en tu interior esa resonancia, y la desactivas. Te mantienes en la vibración de aceptación propia, de amor por uno mismo (por el mismo Uno). Un amor verdadero, expansivo, un amor de lo que es y un amor del todo.

Y ahí, si alguna persona cerca tuya está muy fuerte en la vibración de la dualidad, en querer ver al otro como diferente y entrar en críticas, juicios, chismes o peleas, esa persona no va a resonar contigo, y es como si no te viera, le parecerás “normal”, simplemente no se van a fijar en ti, porque no eres un espejo para su imagen, para que lo que quiere reflejar.

De eso se trata. Lo que tengas dentro se muestra a fuera. Que también se puede entender como que lo que está fuera se refleja en ti para verse a si mismo.

Ahí se acaba todo miedo a ser juzgado, toda separación. Así creamos nuestra realidad, con la alquimia interior.