Cuando muera seré el sol

El día que muera no desapareceré.
El día después de que haya muerto me seguirás encontrando.
Aquí estaré.

En cada persona que conozcas estaré, a través de ti en todos viviré.
En cada silencio que compartas estaré, escuchando.
En cada mirada que compartas estaré, viendo.

Cuando muera seré el sol, y te acariciaré.
Me disolveré y me uniré con todo.
Seré cada partícula existente y aquello que les da existencia.
Cuando muera siempre estaré, hasta incluso ahora.

image

Las células del cuerpo emiten luz antes de morir, igual que las supernovas en el espacio

Uno de los descubrimientos más poéticos de la historia de la anatomía: las células son como pequeñas estrellas y al morir intensifican su irradiación de luz.

Esta conexión entre la vida y la luz o entre las células y el Sol tiene un elegante detalle “microcósmico”, según ha observado Popp. Estudiando diversas enfermedades, Popp y sus colegas descubrieron que cuando una célula está por morir emite una radiación biofotónica cientos de veces mayor a la que despide normalmente, algo que ha sido comparado con la explosiva muerte de las supernovas (estrellas masivas que emiten un enorme resplandor en su colapso gravitacional). Estudiando células bajo estrés Popp ha teorizado que esta emisión anómala de luz es un mecanismo de defensa para restablecer el equilibrio del sistema. Quizás la emisión de luz en las células mortecinas tenga un resultado similar a la explosión de las supernovas que contribuye a enriquecer el medio galáctico al diseminar elementos químicos pesados y formar nuevas estrellas. Ya que nuestro organismo está constantemente renovándose, podemos decir que millones de pequeñas estrellas mueren y nacen cada instante en nuestro cuerpo.

Ver publicación original: Las células del cuerpo emiten luz antes de morir, igual que las supernovas en el espacio

Este cuerpo no soy yo

Este cuerpo no soy yo.
Yo no estoy limitado por este cuerpo.
Yo soy la vida sin límites.
Yo nunca he nacido,
y nunca he muerto.

Mira el oceano y el cielo lleno de estrellas,
manifestaciones de mi verdadera mente maravillosa.

Desde antes del tiempo, he sido libre.

Nacimiento y muerte son sólo puertas por las que pasamos,
umbrales sagrados en nuestro viaje.
Nacimiento y muerte son un juego de las escondidas.
Por lo tanto rie conmigo,
toma mi mano,
digamos adiós,
adiós, para reunirse de nuevo pronto.

Nos reunimos hoy.
Nos reuniremos de nuevo mañana.
Nos reuniremos en la fuente de cada momento.
Nos encontramos el uno al otro en todas las formas de vida.

~ Thich Nhat Hanh