Mooji – Todas las olas son el océano

La ola es océano,
y cuando surge,
se le da el nombre de ‘ola’.
Cuando se le da este nombre,
es como si tuviera una existencia independiente.
Parece rodar sobre la superficie, que es todo agua
-agua fluyendo sobre agua- y a esto le llamamos una vida.
Después desaparece y a esto se le llama muerte.
Al agua no le ha ocurrido nada.
Es solo un movimiento espontáneo,
pero debido al nombre y a la forma,
aparece como una existencia separada.
En todo momento solo es el juego del agua
elevándose, fluyendo, desapareciendo… no hay historia.
La mente elabora la historia creando una identidad ilusoria.
En la verdadera comprensión, todo ello es uno.
Cuando surge la identidad, la llamamos vida.
Cuando desaparece, la llamamos muerte.
Pero, en realidad, si miras desde la perspectiva del Ser puro,

no hay tal cosa como una existencia autónoma, independiente.
Todas las acciones son las acciones del océano.

(de ‘Fuego Blanco’)
~ Mooji

A wave is ocean,
and when it rises up,
it is given the name ‘wave’.
When it is given this name,
it is like it has an independent existence.
It seems to roll along the surface, which is all water
—water flowing in water—and this we call a life.
Then it subsides and this is called death.
Nothing happened to the water.
It is just a spontaneous movement,
but because of the name and the form,
it appears as separate existence.
All the while it is only the play of the water
rising, flowing, subsiding—no story.
Mind makes the story by creating an illusory identity.
In true understanding, it is all one.
When the identity rises up, we call it life.
When it subsides, we call it death.
But really, if you look from the perspective
of the pure Self, there is no such thing
as autonomous, independent existence.
All actions are the actions of the ocean.
(from ‘White Fire’)

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María Presencia

Nació en un cuerpo. Se dió a luz. En un momento los padres decidieron llamar al bebé María Presencia.

María Presencia creció. Desarrolló una personalidad a través de su relación con su entorno familiar, social, natural.. Sus vivencias. Pasó por situaciones difíciles. Pasó por momentos maravillosos.

Hoy María Presencia siente que está cambiando. Y se empieza a dar cuenta que siempre todo está cambiando. Por momentos también se da cuenta de que ella no es todo eso que cambia. En esos momentos que siente que se encuentra a si misma, en esos momentos no tiene nombre, no tiene tiempo, no tiene opinión, es sólo presencia. Verdad.

En esos momentos siente que nació en un cuerpo. Se dió a luz. En un momento sucedió que unos adultos decidieron llamar a un bebé María Presencia. Pero ella ya estaba ahí antes.

 

Padre Nuestro y Madre Nuestra

La Iglesia dejó fuera la mitad del mensaje de Jesús con el Padre Nuestro, así está explicado en el evangelio esenio:

“Y orad todos los días a vuestro Padre Celestial y a vuestra Madre Terrenal, para que vuestra alma se vuelva tan perfecta como el santo espíritu de vuestro Padre Celestial, y para que vuestro cuerpo se vuelva tan perfecto como el cuerpo de vuestra Madre Terrenal. Pues si entendéis, sentís y cumplís los mandamientos, entonces todo cuanto pidáis a vuestro Padre Celestial y a vuestra Madre Terrenal os será concedido. Porque la sabiduría, el amor y el poder de Dios están por encima de todo.

Orad, por tanto, del siguiente modo a vuestro Padre Celestial: “Padre nuestro que estás en los cielos, bendito sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad como en los cielos así en la tierra. El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Y perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos conduzcas a la tentación sino líbranos del Maligno, pues tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre. Amén“.

“Y orad de¡ siguiente modo a vuestra Madre Terrenal: “Madre nuestra que estás en la tierra, bendito sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad en nosotros así como en ti se hace. Igual que envías cada día a tus ángeles, envíalos también a nosotros. Perdónanos nuestros pecados, porque todos los expiamos en ti. No nos conduzcas a la enfermedad sino líbranos del mal, pues tuya es la tierra, el cuerpo y la salud. Amén.

Y todos rezaron junto a Jesús al Padre Celestial y a la Madre Terrenal.