¿Qué es en verdad la meditación?

Hoy en día la meditación se ha expandido por todo el mundo. Hasta hace unas décadas el concepto de meditación no era conocido mas que por algunas personas que se interesaban por culturas orientales o por técnicas para la conciencia. Antes de eso ni siquiera existía como concepto en la sociedad occidental, meditar era una palabra usada como sinónimo de reflexionar profundamente sobre un tema: “Estoy meditando que decisión tomar con respecto a la situación con mi trabajo”. Hoy ese significado de la palabra meditación todavía continúa vigente, mas cada vez se la usa con el significado de una práctica de conciencia, para muchos relacionada con el Yoga o con el sentarse con las piernas cruzadas a hacer algún tipo de ejercicio. Y de nuevo ese significado está cambiando por algo mucho más profundo.

Existen innumerables tipos de meditaciones a las que podemos acceder fácilmente ya sea a través de Internet o de grupos o profesores: meditaciones para tranquilizar la mente, para sanar el corazón, para esto o lo otro, meditaciones guiadas, regresiones, meditaciones para atraer la abundancia, meditación para sanar memorias de dolor del pasado, meditaciones tradicionales de varias culturas como el Vipassana o el Zazen, la meditaciones activas, como la de Osho que incluye movimientos y música, meditaciones de limpieza energética y de los chakras como la Meditación de las Rosas, meditaciones con cuencos o sonidos sanadores, meditaciones de recitación de Mantras u Oraciones, meditaciones de repetición con las cuentas de un rosario o un mala, retiros de meditación… y así hasta no acabar. ¿Qué meditación elegir? ¿Y como tantas prácticas tan diferentes pueden ser todas meditación? ¿Qué es la meditación?

“Descubre huecos en el torrente de tus pensamientos. Sin estos huecos tus pensamientos se vuelven repetitivos, desprovistos de toda chispa creativa. No te preocupes por la duración de esos vacíos, basta con unos segundos. Es más importante la frecuencia que su duración. Detén tus actividades cotidianas y observa tu respiración. Especialmente ese punto muerto entre la exhalación y la inhalación. Hazlo a menudo a lo largo del día durante un año y observarás el poder transformador de esta práctica. Además es gratis y no tienes que asistir a ningún curso. La conciencia de la respiración, como forma de meditación, es algo tan aparentemente insignificante, tan sencillo, que seguramente te proporcionará la mejor felicidad. Con la práctica, descubrirás un estado de sensación placentera al que podrás acceder cuando quieras. Tu cuerpo ya tiene el mensaje, y la calma aparecerá con rapidez. Podrás experimentar con diferentes meditaciones, pero la búsqueda siempre será la misma: esos espacios o silencios entre el fluir constante de nuestros pensamientos”.

Eckhart Tolle, en su libro “Un nuevo mundo Ahora”

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