Proceso de 21 días de Vivir de Luz en Barcelona en 2017

Comparto esta gran noticia, el proceso de 21 días de vivir de luz se organizará en este verano de 2017 en Barcelona, por dos grandes hermanos con los que tuve el enorme honor y placer de acompañarles en sus respectivas iniciaciones con el proceso de 21 días. Una oportunidad magnífica. Una decisión de encontrarse con lo que somos. Bendiciones.

Hola,

una proposta molt especial per a fer un gran pas endavant.

Una proposta per a valents.

El poder transformador del dejuni i el silenci.

Una proposta per a tu, si et ve de gust.

Abraçades

Hola,

una propuesta muy especial para dar un gran paso adelante.

Una propuesta para valientes.

El poder transformador del ayuno y el silencio.

Una propuesta para ti, si te apetece.

Abrazos

Para hacer un cambio en tu vida y abrirte a una conciencia pránica o conciencia de amor, proponemos un taller que te marcará profundamente. A través del ayuno y el silencio purificas tu cuerpo físico, emocional y mental, dejando atraás patrones limitadores y abriéndote a una vida llena de luz y amor.

Te acompañamos en este camino Lluís Casso y Edgar Martinez. Ambos hemos hecho el proceso de 21 días y ahora abrimos este espacio para que tu puedas experimentar esta poderosa herramienta de crecimiento personal.

Contacto y más información

Edgar – 693 53 48 46
Lluís – 629 016 736 – http://www.yogafamilia.com

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Desde dentro…Parte intuitivo.

La transformación no comienza en la superficie, comienza en lo profundo. Es en el interior donde emerge, se sostiene y se crea nueva vida. La mariposa nació desde el interior de una crisálida. El árbol brotó desde el interior de una semilla. Y tú naciste desde las entrañas de tu madre. Sólo existe una dirección en todo proceso creativo. Siempre desde dentro hacia fuera.

La resistencia a  conectar con el interior de nuestro corazón no es más que un intento perpetuo de postergación, sostenido y alimentado por el miedo a ser LIBRE.  Y no son tiempos para resistirse sino para entregarse. El universo está pidiendo una nueva canción….

Leer la entrada completa en: Desde dentro…Parte intuitivo.

Elefante pintando un cuadro

Todos estamos evolucionando y aprendiendo. Este elefante está aprendiendo a pintar, y lo hace de maravilla. Por lo que he podido encontrar esto sucede en Tailandia, el elefante tiene 4 años y se llama Suda, el mismo nombre con el que firma el cuadro.

Dicen que en el lugar donde vive Suda es tratado como un artista, recibe visitas diarias de gente que quiere verlo pintar y el dinero que pagan las visitas es usado para mantenimiento del lugar y la comida de los elefantes.

Y aquí alguien que parece saber algo mas del tema y lo explica en el video.

TransHumano

:: TransHumano :: Percepción esférica – Soledad Davies (junio 2015)

Somos parte del movimiento de reunión y expansión propagándose en ondas infinitamente. La materia que experimentamos, el cuerpo, es parte de la trama inteligente que da sustancia para la creación de todo lo que conocemos.

Existían las galaxias antes de ser descubiertas? O es que la conciencia que se manifiesta a través de nuestra percepción colectiva va creando más materia al mismo tiempo que el espacio se expande. Y al mismo tiempo que se expande, se contrae hacia un centro. Cada segundo es nuevo, lo nuevo es lo único que existe.

Pero nuestra realidad psicológica aún parece andar con otra lógica de funcionamiento.

Al despertar a los mecanismos del pensamientos y a cómo configuran la materia empezamos a disponernos concientemente a la energía cósmica y de esta manera entretejernos a la geometría universal giratoria de manera no destructiva. La red de microtúbulos en la célula y las constelaciones de las estrellas es una misma organización. El cielo entero en la configuración de las células. La paradoja de cómo un cuerpo habita lo infinito. Es posible que la materia del cuerpo se abra a un psiquismo transcorporal.

Cuando la contracción y la expansión se sienten al mismo tiempo y sucede que lo finito y lo infinito se fusionan. La parte y la totalidad del espacio se sienten al mismo tiempo. Si los pensamientos configuran la realidad de la materia, en el momento que el pensamiento se silencia, estoy permitiendo que otra dimensión/dirección de sonidos (que no es el nivel de la palabra) reconfigure la realidad y la materia. El ir habitando un cuerpo siente diferente a medida que la materia se transforma.

Aquello que es más veloz que la velocidad de la luz: la quietud.

Escuchar con todo el cuerpo despertando la mente de las células. Como conciencia materializada, puede la materia volverse fluída? La mente de las células despierta cuando la escucha es con todo el cuerpo, esféricamente, las células se abren al espacio, no hay alguien que escuche a través de los oídos de una cabeza que controla y ordena la circulación de la energía por el cuerpo. Sentir la vibración de la materia que somos, habitar un cuerpo con las dimensiones del universo; sintiendo al mismo tiempo los bordes energéticos de un cuerpo particular; vamos despertando a la ilusión de la identidad y a nuestra percepción física, empezando a darnos cuenta, en principio, de que casi no sentimos en absoluto, al menos no de manera conciente.

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Cambio de era – del conocimiento a la percepción

Pasamos de Era

De la Era del Conócete a ti mismo

Entramos a la del Percíbete a ti mismo

Sentir para Saber. Ese es el nuevo paradigma enunciado por el hermano Jorge Santana tantas veces. Percibirse es otra palabra para esto, que apunta directo a la fuente de la percepción. Estuvimos mucho tiempo conociéndonos a nosotros mismos. Muchas enseñanzas fueron recibidas y legadas. ¿Pero realmente llegamos a conocer algo verdadero? Algo que sepamos que es así y no va a cambiar. Tenemos la sensación, la intuición, de que hay algo que es verdadero. Si es verdadero tiene que ser verdadero en cualquier momento, si no en otro momento se transformaría en falso. ¿Necesita eso ser aprendido? Lo que siempre es verdadero, ¿puede compararse?. Si no puede compararse, la comparación es la base del aprendizaje. ¿Entonces puede conocerse? ¿Puedes conocer en este momento a alguien que ya conoces? Lo que si puedes es percibirlo. Y ese percibirlo continuo, sentirlo, y ahí reconocerlo, todo el tiempo.

La urgencia de la transformación

Cuando una forma individual de vida —o una especie— se enfrenta a una crisis radical, cuando el antiguo modo de estar en el mundo, de interactuar con los demás y con el reino de la naturaleza ya no funciona, cuando la supervivencia se ve amenazada por problemas que parecen insuperables, o bien muere o se extingue, o bien se alza por encima de las limitaciones de su condición mediante un salto evolutivo.

Se cree que las primeras formas de vida de este planeta evolucionaron en el mar. Cuando todavía no existían animales en tierra firme, el mar estaba ya rebosante de vida. Entonces, en cierto momento, una de las criaturas marinas empezó a aventurarse en la tierra seca. Puede que al principio se arrastrara unos pocos centímetros y después, agotada por el enorme tirón gravitatorio del planeta, regresara al agua, donde la gravedad es casi inexistente y donde podía vivir con mucha más facilidad. Y después lo volvió a intentar, una y otra vez, y al cabo de mucho tiempo se adaptó a vivir en la tierra, le crecieron patas en lugar de aletas, pulmones en lugar de branquias. Parece improbable que una especie se aventure en un ambiente tan ajeno y experimente una transformación evolutiva a menos que se vea obligada a hacerlo por alguna situación de crisis. Puede que una extensa zona de mar quedara aislada del océano principal, y que el agua fuera retrocediendo poco a poco durante miles de años y obligara a los peces a abandonar su hábitat y evolucionar.

Responder a una crisis radical que pone en peligro nuestra supervivencia: ese es ahora el reto al que se enfrenta la humanidad. La disfunción de la mente humana centrada en el ego, reconocida hace ya más de 2.500 años por los antiguos maestros y ahora magnificada por la ciencia y la tecnología, está poniendo en peligro por primera vez la supervivencia del planeta. Hasta hace muy poco, la transformación de la conciencia humana —también planteada por los antiguos maestros— no era más que una posibilidad, reconocida por unos pocos individuos aquí y allá, independientemente de sus marcos culturales o religiosos. No se dio un florecimiento general de la conciencia humana porque todavía no era imperativo.

Una parte importante de la población mundial se dará cuenta muy pronto, si no se ha dado cuenta ya, de que la humanidad se enfrenta a una disyuntiva tajante: evolucionar o morir. Un porcentaje de la humanidad todavía relativamente pequeño, pero en rápido crecimiento, está experimentando ya en su interior la descomposición de los viejos patrones mentales del ego y la emergencia de una nueva dimensión de conciencia.

Lo que está surgiendo ahora no es un nuevo sistema de creencias, una nueva religión, ideología espiritual o mitología. Estamos llegando al final, no solo de las mitologías, sino también de las ideologías y los sistemas de creencias. El cambio va más allá del contenido de tu mente, más allá de tus pensamientos. De hecho, la parte esencial de la nueva conciencia es la trascendencia del pensamiento, la nueva capacidad de elevarse por encima del pensamiento, de hacer realidad una dimensión dentro de ti mismo que es infinitamente más vasta que el pensamiento. Entonces, ya no derivas tu identidad, tu sentido de quién eres, del incesante flujo de pensamiento que en la vieja conciencia creías que eras tú. Qué liberación, darse cuenta de que no somos “esa voz en la cabeza”. Pero entonces, ¿quién soy? El que observa eso. La conciencia que es anterior al pensamiento, el espacio en el que tiene lugar el pensamiento (o la emoción, o la percepción sensorial).

El ego no es más que esto; la identificación con la forma, lo que básicamente significa formas de pensamiento. Si el mal tiene alguna realidad —y tiene una realidad relativa, no absoluta—, esta es también su definición: la completa identificación con la forma, formas físicas, formas de pensar, formas emocionales. El resultado es una total inconsciencia de nuestra conexión con el todo, de nuestra unidad intrínseca con todos los “otros” y también con la Fuente. Este olvido es el pecado original, el sufrimiento, el autoengaño. Cuando esta falsa ilusión de ser algo completamente aparte sirve de base y gobierna todo lo que pensamos, decimos y hacemos, ¿qué clase de mundo estamos creando? Para encontrar la respuesta, observa cómo se relacionan los humanos unos con otros, lee un libro de historia o mira los telediarios.

Si las estructuras de la mente humana permanecen inalteradas, siempre acabaremos recreando básicamente el mismo mundo, los mismos males, la misma disfunción.

Un nuevo cielo y una nueva tierra

La inspiración para el título de este libro vino de una profecía de la Biblia que ahora parece más aplicable que en ningún otro momento de la historia humana. Aparece tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, y habla del hundimiento del orden mundial existente y el surgimiento de “un nuevo cielo y una nueva tierra”. Aquí tenemos que comprender que el cielo no es un lugar físico, sino que se refiere al reino interior de la conciencia. Este es el significado esotérico de la palabra, y también es el significado que tiene en las enseñanzas de Jesús. La tierra, por su parte, es la manifestación externa con forma, que siempre es un reflejo de lo interior. La conciencia humana colectiva y la vida en nuestro planeta están intrínsecamente conectadas. “Un nuevo cielo” es la emergencia de un estado transformado de la conciencia humana, y “una nueva tierra” es su reflejo en el plano físico. Como la vida humana y la conciencia humana son intrínsecamente una unidad con la vida del planeta, cuando la vieja conciencia se disuelva tendrá que haber trastornos naturales geográficos y climáticos, sincrónicos en muchas partes del planeta, y ya estamos presenciando algunos de ellos.

Eckhart Tolle
(Extracto del libro: Un nuevo mundo, ahora)