X Jornadas Intensivas 2017

Décimas jornadas de la Escuela Acuario este mes de Julio en Gran Canaria, una convivencia de fin de semana, del viernes 14 al domingo 16 de Julio.
Si amas la simple sencillez de la presencia consciente, este es tu espacio.

Tu asesor intuitivo

Ver la entrada original

Mooji – Ella – Cuento durante un satsang

Ella estaba meditando. En profundo estado de meditación. Yendo cada vez mas profundo dentro del vacío. Cuando de repente qué paso. Ella escuchó una música, sonido, la música era tan movilizante, era tan suave, mas maravillosa de lo que cualquier compositor terrestre podría hacer. Esta música estaba flotando. Tan poderosa. Tan emotiva.

– “Se siente tan emocional, tan profunda… pero no puede ser yo. Porque yo estoy aquí para escucharla”. Ella afirmó.

Tan pronto como esa claridad vino la música se evaporó. Y ella quedó de nuevo en silencio. Un poquito mas tarde qué sucedió. Ella empezó a sentir los más bellos colores brillando como perlas, colores iridiscentes. Creaciones más maravillosas que las de cualquier pintor, ni Claude Monet, ni Camille Pizarro, ninguno de ellos, ni Michelangelo, ninguno de estos pintores puede producir estos colores, ningún jardín en la tierra puede producir esta belleza, con sus flores tan bellas y radiantes.

– “¡Esto es tan alucinante!” Se dijo.

Se sentía sin aliento dentro de esta belleza. Y entonces una respuesta vino adentro de su ser, una inteligencia mayor vino.

– “Es tan bello… pero no puede ser lo que soy. Porque yo estoy aquí para verlo”.

Los colores se evaporaron. Y ella está de nuevo en su silencio. Entonces aparecieron todos estos seres, hechos de luz. Vienen flotando en paz hacia ella, con una sonrisa tan hermosa que sólo dan ganas de recibirlos con los brazos abiertos. Y esto es tan fuerte. Es como si esas imágenes estuvieran comunicando telepáticamente ese amor hacia ella.

– “Esto es increíble, increíble… ¡que amor tan maravilloso!… pero no puede ser lo que yo soy. Porque yo estoy aquí para sentirlo y para verlo.”

Y todo se evaporó. Y entonces… nada.

———–

Traducido de un momento de este satsang de Mooji, empieza el cuento en el minuto 14 aproximadamente.

Mooji – No puedes admitir lo obvio

Extracto de una charla de Mooji:

Ahora eres incapaz de admitir, algo está dentro de tu cabeza, una especie de locura, no puedes admitir lo obvio. Pasando por alto lo obvio. No lo puedes admitir, ¿porqué?, ¿miedo? ¿qué es? Estoy intentando averiguar que es.

Se dice que al final de la guerra entre los estadounidenses y los japoneses, un grupo de soldados japoneses se quedó en una isla, y se habían atrincherado completamente allí. Entonces la guerra finalizó, los generales se reunieron y firmaron la paz. El pueblo lo celebró: ¡Paz al fin! Pero estos soldados en la jungla no sabían nada al respecto.

Así que enviaron un mensaje:
– “Camaradas, la guerra se ha terminado.”
– (Disparo) “Alguna clase de truco.”
– “¡Miren tenemos los periódicos!”
– (Disparo) (Disparo)

La guerra se terminó, pero tu mente… “¿hmmmm?. Y tu crees en ella. ¿Cómo se terminó esta guerra? Tú decides. Tú eres el general.

Bab’Aziz – Quiero que seas testigo de mi muerte

– Hassan… te he esperado.

– ¿Me has esperado?

– Quiero que seas testigo de mi muerte.

– ¿Porqué yo? Le tengo tanto miedo a la muerte…

– Justamente por eso. Si alguien le dijera a un bebé en el vientre oscuro de su madre: “Fuera existe un mundo lleno de luz, de montañas altas, de mares extensos, de llanuras ondulantes, de jardines floridos, de arroyos, de un cielo plagado de estrellas, de un sol cegador… y tú, consciente de esas maravillas, permaneces encerrado en esta oscuridad”. Como éste niño aún no nacido ignora todas estas maravillas, no creerá nada de nada. Como nosotros estando al borde de la muerte. Por eso tenemos miedo…

– Pero la muerte no puede ser luz porque es el fin de todo.

– ¿Cómo puede la muerte ser el final de algo que no tiene principio?