Cuento Sufi – Mi guía es un perro

Le preguntaron a un sabio: ¿quién te guió en el Camino?
El sabio contestó: un perro.
Un día lo encontré casi muerto de sed a la orilla del río. Cada vez que veía su imagen en el agua, se asustaba y se alejaba creyendo que era otro perro. Finalmente, fue tal su necesidad que, venciendo su miedo se arrojó al agua, y entonces “el otro perro” se esfumó. El perro descubrió que el obstáculo era él mismo y la barrera que lo separabade lo que buscaba había desaparecido.
De esta misma manera, mi propio obstáculo desapareció cuando comprendí que “mi yo” era ese obstáculo.
Gracias Luz

Sus pechos

Sus pechos eran muy pequeños, por eso decidió hacerse las tetas.

Antes era burla para quienes ven los pechos pequeños como algo negativo, apoyada por quienes ven los pechos naturales como algo positivo, incentivada a operarse por quienes les gustan los pechos operados, y criticada por quienes están a favor de la cirugía estética.

Hoy es burla para quienes ven los pechos operados como algo negativo, apoyada por quienes creen que cada mujer puede decidir sobre sus pechos, incentivada a deshacer la operación por quienes no les gustan los pechos operados, y criticada por quienes están en contra de la cirugía estética.

Todo cambió.

María Presencia

Nació en un cuerpo. Se dió a luz. En un momento los padres decidieron llamar al bebé María Presencia.

María Presencia creció. Desarrolló una personalidad a través de su relación con su entorno familiar, social, natural.. Sus vivencias. Pasó por situaciones difíciles. Pasó por momentos maravillosos.

Hoy María Presencia siente que está cambiando. Y se empieza a dar cuenta que siempre todo está cambiando. Por momentos también se da cuenta de que ella no es todo eso que cambia. En esos momentos que siente que se encuentra a si misma, en esos momentos no tiene nombre, no tiene tiempo, no tiene opinión, es sólo presencia. Verdad.

En esos momentos siente que nació en un cuerpo. Se dió a luz. En un momento sucedió que unos adultos decidieron llamar a un bebé María Presencia. Pero ella ya estaba ahí antes.

 

Algunos Hombres

ALGUNOS HOMBRES…

Ella abrió las piernas…
Él, suavemente se las cerró y le abrió su corazón…

Debes saber distinguir algunas diferencias, dijo él en cierta oportunidad.

Algunos hombres se excitan al ver el cuerpo desnudo de una mujer.
Otros, se deleitan y se relajan.

Algunos hombres miran sólo con pasión y lujuria.
Otros, con Amor y asombro.

Algunos hacen ilusionismo en la cama.
Otros son Magos Blancos.

Algunos son interesados y pervertidos.
Otros generosos y divertidos.

Algunos masturban sus pupilas con tu cuerpo.
Otros acarician su mirada con tu corazón.

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El pez sediento – Papaji

El sabio una vez miraba al río desde la orilla, y un pez le hablaba al sabio desde el agua: “Estoy sediento. Estoy sediento.”

El sabio se rió. El sabio se rió: “Un pez está llorando porque está sediento y yo me rio. Una y otra vez me rio. Ningún pez puede decir desde el agua que está sediento. Debe haber agua incluso para poder llorar porque está sediento.”

Así cuando la gente dice: “Estoy sufriendo”. El sabio se da cuenta de que están llorando porque están sufriendo en el océano del Amor. ¿Cómo puedes incluso llorar que estás sufriendo a menos que estés en el Oceano de Felicidad y Amor?

Como el pez, tiene que tener agua en la boca para poder decir: “Estoy sediento”. ¿Cómo puedes decir “Estoy sufriendo”? Debe ser desde el Yo Soy que están llorando por su sufrimiento. Este sufrimiento no será sufrimiento si saben que están hablando desde el Yo Soy, desde el Ser.

Cuando dices: “Yo estoy enfermo, estoy con problemas”. ¿A quien se refiere la palabra “Yo”? Debes mirar adentro. Cuando lo sabes, este sufrimiento, este problema… si miras adentro y miras desde el verdadero Yo… no sufrirás.


Extraído y traducido de este Satsang de Papaji
https://www.youtube.com/watch?v=wMJ0w7KrLRE

Vengo del Sol

Prólogo del libro Vengo del Sol, por Flavio Cabobianco, escrito entre los 3 y 10 años de edad. Un recopilado de todos los recuerdos de un niño,  un testimonio que puede ayudar enormemente a otros niños que estén pasando por lo mismo y, a la vez, a los adultos que deben aprender a escucharlos con mente abierta. Ellos son nuestros grandes Maestros.:

Nuevos niños están naciendo. Son humanos diferentes, aunque no lo parezcan. Yo soy sólo uno de ellos, uno de los primeros. La humanidad está cambiando. La conexión con lo espiritual está más abierta. Todos los niños pueden ahora mantenerse unidos a su esencia. Los bebés lloran porque es muy difícil este planeta. Un bebé trata de expresarse vía telepática, pero no le funciona porque todo aquí es muy denso. Ve todo, lo malo y lo bueno, lo falso y lo verdadero. En otros planetas uno ve lo que quiere. Ver es una manera de decir, ya que no hay ojos físicos, uno se focaliza en lo que le interesa y se puede cerrar cuando quiere. El recién nacido está asustado, encerrado en la realidad física.

Extraña la unidad esencial de donde viene, entonces se adhiere rápidamente a las personas que lo cuidan. Traspasa a los padres el lugar del Ser Supremo. Los padres, si creen sólo en lo material, lo involucran cada vez más en lo físico. Al enseñarle a hablar, limitan su pensamiento. Los niños al crecer, van perdiendo la conexión con su origen. Para ayudar a los chicos hay que ayudar a los grandes. Si los padres están abiertos, van a cuidarlos sin imponerles sus propias ideas, su visión del mundo. Lo principal es darles espacio, darles tiempo, dejarlos pensar, dejarlos que hablen.

Los humanos aprenden a usar un solo punto de vista, el cotidiano que sirve para lo físico y para vivir en sociedad. Los niños, al jugar practican esta realidad. Seguir abierto es mantener otros puntos de vista. Por ejemplo, el punto de vista Exterior es “ver” desde fuera de la Tierra y, más aún, desde fuera de la parte manifestada del Universo. El punto de vista Central es “ver” desde el Núcleo, esencia energética de Dios. El punto de vista Interior es “mirar” desde dentro del núcleo interno del propio ser, y ver el núcleo de otros seres. A los niños se les hace practicar sólo el punto de vista Cotidiano. Entonces limitan el uso de sus ondas mentales y aprenden a focalizarse en el plano físico. Es como usar apenas una partecita de una computadora.

Una vez que están programados de esta manera, es difícil que se abran, pueden confundirse. Hay que tener mucha paciencia para reabrir la conexión espiritual. La mayor parte de los seres humanos viven toda su vida olvidados de la totalidad. La unidad superior la mantienen cuando son bebés y a veces la recuperan poco antes de morir. Buscan la felicidad externa porque pierden la interna. Sufren por los deseos y también por la adicción a otros seres humanos. Un niño nuevo sabe que es parte de la Totalidad. Si se le quiere enseñar la idea de “mío” se confunde, cree que todo es de él. Hay que dejarlo compartir.

Flavio, 8 años

Visto en http://www.ronniearias.com/nacio-de-mi/compendio-boludeces/historia-vida-antes-nacer-33388_33388.html

El Jolgorio y la Jarana

¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?, pues no me reconozco a mí mismo.
No soy cristiano, ni judío, ni mago, ni musulmán.
No soy del Este, ni del Oeste, ni de la tierra, ni del mar.
No soy de la mina de la Naturaleza, ni de los cielos giratorios.
No soy de la tierra, ni del agua, ni del aire, ni del fuego.
No soy del empíreo, ni del polvo, ni de la existencia, ni de la entidad.
No soy de India, ni de China, ni de Bulgaria, ni de Grecia.
No soy del reino de Irak, ni del país de Jurasán.
No soy de este mundo, ni del próximo, ni del Paraíso, ni del Infierno.
No soy de Adán, ni de Eva, ni del Edén, ni de Rizwán.
Mi lugar es el sinlugar, mi señal es la sinseñal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del Amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida;
no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana

Rumi

Gracias Luz